domingo 26 de diciembre de 2010


Siento la señal de peligro que me recorre la espalda de la nuca hasta abajo.
Aun así estoy deslumbrada y no dejo de girar entorno al peligro.
No es tan fácil escapar de esa atracción.
Voy a guardar las manos antes de comprar dos boletos para subir en la noria que queda arriba.

2 comentarios:

De cenizas dijo...

Quizás confundimos el peligro con el paraíso...


besos

Athena dijo...

Si compras dos boletos asegúrate que uno sea de bajada.

Besossss