
Siento la señal de peligro que me recorre la espalda de la nuca hasta abajo.
Aun así estoy deslumbrada y no dejo de girar entorno al peligro.
No es tan fácil escapar de esa atracción.
Voy a guardar las manos antes de comprar dos boletos para subir en la noria que queda arriba.
2 comentarios:
Quizás confundimos el peligro con el paraíso...
besos
Si compras dos boletos asegúrate que uno sea de bajada.
Besossss
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