
Me quedo a conocer los senderos del corazón.
Alcanzar las ideas que no salen por los labios y piden auxilio al borde de la piel.
Me quedo a conocer el ritmo del corazón. Acelerado contra mi piel ajena.
Extrañados en el mundo silencioso de los gestos, ávida de un lenguaje común y mio.
2 comentarios:
Permanecer para conocer, sí.
besos
Descubrirnos desde las ganas..
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