martes 1 de febrero de 2011




Me quedo a conocer los senderos del corazón.
Alcanzar las ideas que no salen por los labios y piden auxilio al borde de la piel.
Me quedo a conocer el ritmo del corazón. Acelerado contra mi piel ajena.
Extrañados en el mundo silencioso de los gestos, ávida de un lenguaje común y mio.

2 comentarios:

De cenizas dijo...

Permanecer para conocer, sí.


besos

Pave´l Stev dijo...

Descubrirnos desde las ganas..