viernes 5 de agosto de 2011



Miradas lujuriosas. Los corazones laten cuando la lengua explota en la boca. Chúpame, me encanta. Las manos quieren respirar la piel. Sigue, se que te gusta jugar con mi pezón. Necesito tus brazos alrededor para sentir la delicia jugosa y dulce. Amante generoso entierra tu cuerpo golpeando contra mis muslos. Las caderas bailaran el vaivén de la pasión. Apresura el ritmo. Siente la humedad en mi. Dispuesta a aceptar todo lo que me puedas dar.

2 comentarios:

Manuel Maria Torres Rojas dijo...

Un dolor muy grande me hacía su miembro, mientras me empujaba con mayor deseo..

German Buch dijo...

Nuestras bocas esconden la bífida lengua. Revoloteando el chasquido de apetitivo sexual, lascivamente.
Mojada de tus labios, sigue la senda vertical de tu cuello hasta encender el fuego de tus senos despertando las puntas de tus pezones.
Duros, tensos y fuertes, como el juguete inhiesto que acarician tus dedos en la junta de mis piernas,
En el recreo de nuestros cuerpos en vibrante caña de bambú, encharcados de placer, adentro mi asta hendida en tu mar, sintiendo el restadillo de tu carne en mi carne, la suave caricia de tu vello en mi piel.
Todo lo que te puedo dar, desemboca en tu interior confluyendo con tus jugos, en la crepitación golpeante de amantes.