miércoles 5 de octubre de 2011




Una vez, en una calurosa noche, de esas en que todo lo derrite tu sonrisa me erizaste el deseo posando tus dedos en mi piel.
Me olvide volver a casa.
Exploraste mi lujuria haciéndome sentir deseada.
Deje mi talle a tu merced, hablando consigo mismo.
Atravesaste todas las fronteras. Una oscura ternura penetro en nuestros cuerpos. Enloquecimos en el placer.
Caricias atrevidas licuaron mi sexo, lleno de frenesí.
Y ardimos en insaciables abrazos que nos hacían desear una explosión dentro de mi.


4 comentarios:

De cenizas dijo...

¿Sólo una vez?
Esa descripción merece ser repetida...


besos

edanmir dijo...

Eres tan inesperada que no puedo remediar quedarme sorprendido.

Shang Yue dijo...

siempre hay 1 noche más especial que las otras, por intensa, por lujuriosa, por deseada...

indigo dijo...

Feliz año, guapa.