
Una vez, en una calurosa noche, de esas en que todo lo derrite tu sonrisa me erizaste el deseo posando tus dedos en mi piel.
Me olvide volver a casa.
Exploraste mi lujuria haciéndome sentir deseada.
Deje mi talle a tu merced, hablando consigo mismo.
Atravesaste todas las fronteras. Una oscura ternura penetro en nuestros cuerpos. Enloquecimos en el placer.
Caricias atrevidas licuaron mi sexo, lleno de frenesí.
Y ardimos en insaciables abrazos que nos hacían desear una explosión dentro de mi.
4 comentarios:
¿Sólo una vez?
Esa descripción merece ser repetida...
besos
Eres tan inesperada que no puedo remediar quedarme sorprendido.
siempre hay 1 noche más especial que las otras, por intensa, por lujuriosa, por deseada...
Feliz año, guapa.
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